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Lejana, indómita, fría, salvaje, ventosa, inhóspita, remota, caótica...

Bella, majestuosa, mística, magnífica, misteriosa, soberbia, única, pintoresca, mágica...

Hay tantas palabras para definir este lugar... pero creo que lo mejor sería resumirlo en que es el sitio donde la naturaleza, la aventura y las leyendas se unen en este extremo del mundo...

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lunes, 28 de diciembre de 2009

Bariloche en invierno


SEPTIEMBRE DE 2008

La llegada...

Partimos de la Terminal de Ómnibus de Retiro rumbo al sur con el deseo de ver un poco de nieve y despejarnos por unos días de la locura de la ciudad. El viaje duró unas 20 horas y en el trayecto el clima fue variando de cielos despejados a nublados hasta que llegamos al Chocón, a partir de ahí comenzó a nublarse cada vez más hasta que llegaron las lluvias, cada vez mas fuertes. Al llegar a Piedra del Aguila llovía torrencialmente y hacía muchísimo frío. A los pocos kilómetros de ahí empezó a neviscar y al arribar a Bariloche ya nevaba.



Nos dirigimos hasta el bungalow donde nos hospedaríamos esos días, en la zona de Playa Bonita, frente al lago Nahuel Huapi. Descansamos un rato, acomodamos nuestras cosas y salimos para comprar provisiones. La nevada era muy intensa, así que nos volvimos rápido a la cabaña.  Nos quedamos viendo el espectáculo de la nieve a través del ventanal, pero el lago si bien lo teníamos enfrente estaba completamente tapado, no lo podíamos ver...



Nos fuimos a dormir pensando cómo estaría el clima al día siguiente... A la madrugada me desperté y me asomé a la ventana para ver si había parado la nevada. No había viento ni lluvia, solo copos que parecían de algodón, caían suavemente casi flotando... Todo el paisaje estaba blanco...


El día después...

Amaneció todo el paisaje en blanco y negro... con mucho frío y muchos problemas en la ciudad debido al temporal, como calles cortadas, falta de luz, gente que no podía salir de sus casas, suspensión de clases, los colectivos con cadenas y llegando sólo hasta ciertos puntos, el cerro Catedral con todos sus medios cerrados... Lo primero que debíamos hacer para poder andar en esas condiciones era conseguir el calzado y la ropa adecuada. Nos vestimos con lo que teníamos más abrigado y con el colectivo de la línea 20 nos fuimos para el centro.

Ya bien pertrechados, y bajo la nieve que aún seguía cayendo, aunque en menos cantidad, nso dirigimos al Centro Cívico. El cielo tenía un color gris plomizo, lo mismo que el lago, que a medida que amainaba la tormenta, se iba haciendo visible al fin a nuestros ojos.
El Centro Cívico fue una obra del arquitecto Ernesto de Estrada, proyectado en 1936/37, inaugurado el 17 de marzo de 1940 y declarado Monumento Histórico Nacional en 1987.
Los edificios que lo forman están dispuestos en forma de "U", con el lado abierto hacia el lago Nahuel Huapi.



Por suerte la nevada estaba parando... Nos fuimos hacia la Catedral de Bariloche, llamada Nuestra Señora del Nahuel Huapi.  Es de estilo neogótico, con reminiscencias francesas, con planta en forma de cruz latina, con la cabecera orientada hacia el este. Alejandro Bustillo hizo el proyecto gratuitamente. Tiene un campanario de 69 metros de altura en forma de aguja, que en vez de campanas tiene un carrillón.



Seguimos caminando por la ciudad cubierta de blanco antes de regresar. Así quedaron el centro y la Intendencia de Parques.



Al final del día, despues de un buen chocolate caliente y cuando ya había parado la nevada, regresamos a la cabaña... con el sol queriendo aparecer entre las nubes sobre el lago Nahuel Huapi...




Hacia Villa La Angostura...

Al día siguiente, ya con el sol queriendo mostrarse entre las nubes y pasada la gran nevada, nos dirigimos a la Terminal de Ómnibus para tomar el micro de “Algarrobal” con destino a Villa La Angostura. Durante el trayecto pudimos observar la cantidad de nieve que había caído, todo parecía estar cubierto de un manto blanco...


Llegados a Villa La Angostura, caminamos hacia la zona de los muelles, previo paso por la Capilla Virgen de la Asunción. La misma fue diseñada por el  Arq. Alejandro Bustillo y construida en el año 1936, dentro de un plan de Parques Nacionales. Los materiales utilizados fueron la piedra, madera de ciprés, ladrillos y el techo es de tejuelas de alerce.


Seguimos camino a la zona de los muelles, a mi entender una de las más bellas de la zona junto con la del camino al Lago Correntoso. Nuestra primer parada fue el muelle del lado de Bahía Brava, sobre el lago Nahuel Huapi.


Después nos fuimos a la entrada del Istmo de Quetrihue, con la intención de poder hacer aunque sea una parte del sendero al bosque de arrayanes, pero se encontraba cerrado por que se había desmoronado parte del camino debido a las nevadas.
 
 
 

Con la compañía de mi marido, y uno de los tantos perros patagónicos...



Y luego nos dirigimos al muelle de la Bahía Mansa, con una vista bellísima del lago Nahuel Huapi y las montañas que lo rodean. Almorzamos en un pequeño lugar atendido por una señora muy simpática frente al muelle y rodeados de una hermosa arboleda.
Al volver hacia el centro de la villa, pasamos por la Ex - Escuela 104, hoy Planta de Campamentos Educativos, una antigua construcción realizada en piedra y materiales del lugar. En el centro dimos la típica vuelta por el boulevard alrededor del cual se encuentran los comercios, vimos las montañas con sus árboles cubiertos de nieve y volvimos a la Terminal para regresar a Bariloche.






Por los alrededores de la ciudad


Nos levantamos y luego de desayunar fuimos a la parada del colectivo de la línea 21 para llegar hasta Llao-Llao. El recorrido por la avenida Bustillo es muy bello, ya que el camino va bordeando el lago Nahuel Huapi. En el hotel Llao-Llao nos bajamos y comenzamos a caminar. Primero nos dirigimos a un mirador con vista al lago Moreno y luego seguimos hacia Puerto Pañuelo, desde donde parten los barcos que llevan a los turistas hacia diferentes puntos como Puerto Blest. Era increíble lo que había nevado en esa zona, el campo de golf estaba cubierto completamente de nieve...






Las nubes negrísimas que cubrían el cielo empezaban a correrse muy de a poco y nos permitía ir descubriendo las montañas. Después de andar por la costa del Nahuel Huapi y por Puerto Pañuelo, fuimos hacia la Capilla San Eduardo. Nos costó bastante subir la escalinata para llegar a ella, ya que la nieve se había helado y patinábamos mucho. Esta capilla, hoy Monumento Histórico Municipal, fue construida en 1938 y su autor fue el Arq. Alejandro Bustillo. El exterior es de troncos de ciprés, el basamento es de piedra y el techo de tejuelas. En su interior hay un friso con escenas de la vida de San Eduardo, donado por Raúl Soldi. Decidimos no bajar la escalinata y salir por la parte trasera de la capilla para regresar a la avenida Bustillo y tomar nuevamente el colectivo para ir a nuestra próxima parada.









Luego de un corto trayecto llegamos a la base del cerro Campanario, con la aerosilla subimos hasta su cima desde donde se obtienen unas magníficas vistas de los alrededores: podíamos ver los lagos Nahuel Huapi y Moreno, la laguna El Trébol que se hallaba congelada, parte de los cerros López, Capilla y otros aunque las nubes los tapaban bastante, además de la península y el hotel Llao-Llao.








Después de descender del cerro Campanario, volvimos hasta Bariloche, anduvimos por la estación de trenes mientras esperábamos la salida del colectivo hacia el cerro Catedral, nuestro próximo punto de interés.






La base del cerro Catedral estaba completamente cubierta de nieve, caminamos entre esa blancura pero cuando quisimos subir a los medios de elevación para peatones no pudimos hacerlo porque eran mas de las 4 de la tarde. Entonces nos fuimos a uno de los paradores a tomar un rico chocolate caliente con unos tostados mientras disfrutábamos del paisaje nevado y del sol que al fin había salido... Volvimos al bungalow y descansamos viendo esa maravillosa vista al lago y las montañas que hasta entonces había estado jugando a las escondidas...









Valle del Challuaco

Un día radiante de sol nos despertó para hacer nuestro próximo recorrido, esta vez a las blancas nieves del cerro Challuaco, a unos kilómetros de la ciudad, por el camino a El Bolsón y tomando luego un desvío que tenía un metro de nieve, no apto para cualquier auto al menos en esa época del año. Nos pasaron a buscar por la cabaña en una Defender 4x4. Aún había bastante nieve en la avenida Bustillo, la camioneta se desvío por las calles de los barrios más altos de Bariloche, donde también había acumulada mucha nieve. Al tomar el camino que nos conduciría al valle nos fuimos adentrando cada vez más en el bosque, y cada vez había mas nieve... La camioneta llevaba cubiertas con clavos para no tener problemas.




Luego de un buen rato de andar llegamos al valle del Challuaco. El cielo estaba completamente azul, la nieve brillaba bajo el sol y el bosque de lengas formaba un hermoso cuadro de luces y sombras.



Entramos al Refugio Neumeyer donde una salamandra transmitía su calor al ambiente; allí nos sirvieron mate cocido y café acompañados por tortas fritas mientras nos explicaban que actividades podíamos realizar antes del almuerzo. Las opciones eran hacer la caminata al mirador ó practicar ski de fondo. Optamos por esta última, queríamos ver (sobre todo yo) cómo era este tipo de ski. Nos pusimos las botas y las tablas... y salimos a la nieve... Después de las explicaciones hicimos nuestros primeros pasos... Me resultaba raro esquiar de esta manera, yo estaba acostumbrada al ski alpino, a bajar la montaña con velocidad... acá era todo prácticamente plano. Y me pasó algo extraño y gracioso, seguía las instrucciones del instructor al pie de la letra haciendo todo perfecto, pero cuando me quedaba parada al frenar terminaba sentada...


En medio de las risas, la nieve, las vistas maravillosas de este valle, llegó la hora del almuerzo... Las empanadas de entrada desaparecieron en cuestión de segundos, mientras esperábamos el plato principal: ojo de bife a la montañesa... Luego del café, nos quedaba un rato aún antes de volver a la ciudad, y lo aprovechamos para caminar en la nieve, que nos llegaba a las rodillas, y sacar fotos del lugar. Hasta que volvimos a subirnos a las camionetas y regresamos a Bariloche.





Si bien hacía frío, el atardecer era realmente espectacular. Aprovechamos para caminar hasta Playa Bonita, donde pudimos ver una magnífica puesta del sol. Así terminó otro día mas...




Cerro Tronador y Ventisquero Negro


Otro día a puro sol nos levantó temprano para ir esta vez rumbo al cerro Tronador, el único tema en esta excursión era el estado del camino, ya que desde la gran nevada éste había permanecido cerrado. La primer parada fue en Playa Negra, a orillas del lago Mascardi.





Al seguir viaje pudimos observar los diferentes tonos que va tomando el lago, desde los azules a los verdes, siempre rodeado por una frondosa vegetación. Llegamos a la segunda parada que fue en el puente sobre el río Manso, cuyas aguas son completamente transparentes y nos dejaban ver las truchas nadando contracorriente. De un lado del puente, las aguas completamente mansas reflejaban las montañas y del otro lado estaban los rápidos.






La tercer parada fue en uno de los más lindos paisajes para mí de la excursión: el Mirador del Lago Mascardi, con unas vistas propiamente de postales, con la isla Corazón enfrente, y el inmenso lago con las montañas cubiertas de blanco alrededor a lo que se sumaba el verde de la vegetación.


Un poco más adelante apareció ante nuestros ojos la magnificencia del cerro Tronador, cubierto de nieve. En el camino hubo un hecho simpático: llegamos a una curva llena de pozos y agua, con bastante barro debido a la nevada de los días anteriores. Nos tuvimos que bajar todos de la combi y empezar a buscar piedras y ramas para rellenar los baches. Entre risas, ayudas y alguna que otra salpicadura, logramos sacar la combi y pudimos seguir nuestro recorrido.



Al llegar a Pampa Linda, me llevé una sorpresa... hacía muchos años atrás yo había estado en ese mismo sitio, pero en pleno verano... Todo era verde... Esta vez todo era blanco!!!! La nieve cubría cada uno de los rincones... Y el Tronador mostrándose con su blancura, realmente maravilloso... Allí tuvimos tiempo para almorzar, un rico y más que bienvenido guiso caliente en medio de tanta nieve.



Luego del almuerzo, vendría el último y más espectacular punto de interés de esta excursión: el Ventisquero Negro. Para llegar a él, la combi quedó a orillas del arroyo Blanco, y desde allí tuvimos que caminar con la nieve hasta las rodillas un buen trecho. Pero el día era realmente lindo, el sol brillaba y calentaba lo suficiente para tener que sacarnos las camperas. El sendero que lleva hasta el mirador nos permitía observar unos paisajes bellísimos...







 Al fin llegamos al Ventisquero Negro...  Sinceramente me causó bastante impresión lo que vi... Cuando unos 30 años atrás fui a conocerlo se llegaba caminando hasta las paredes oscuras del hielo, hoy retrocedió tanto que para llegar a la laguna que se formó delante de él por su derretimiento hay que caminar y bajar un buen trecho. Ahí tomé conciencia de lo que significa realmente el tema de los problemas por los que está atravesando nuestro planeta...

Pero lo que me sacó una sonrisa fue que el Ventisquero Negro, estaba blanco, cubierto por una gran capa de nieve, y la laguna de un color gris muy oscuro en el verano, también presentaba un blanco inmaculado, estaba completamente congelada y sobre ella se había acumulado una buena cantidad de nieve... No sé si sabrán, pero este Ventisquero se forma con los pedazos que caen del Glaciar principal llamado Manso, y se acumulan formando un glaciar reconstituido, que con los cantos rodados, pedregullo y la tierra toma ese color oscuro al que se debe su nombre.










Luego volvimos por el sendero sobre nuestros pasos para comenzar el regreso a Bariloche, previa parada nuevamente en Pampa Linda. Al salir del Parque Nacional, nos cruzamos en el camino con el Guardaparques... una gran desilusión, siempre tuve a esta gente como muy bien conceptuada, pero como en todas las cosas, siempre tiene que haber alguien que manche el gran trabajo de muchos... Este Guardaparque se había ido para Bariloche, lo habíamos cruzado en el camino a la ida... Cuando estábamos pasando por el lugar donde se abona la entrada al Parque, preguntó al chofer de nuestra combi cómo estaba el camino, si le parecía que hacía falta cerrarlo ó lo dejaba habilitado... El chofer le contestó que con la gente de Vialidad que estaba trabajando no haría falta cerrarlo... Pero, ¿no debería haber sido el mismo Guardaparque el que debería transitar por el camino verificando su estado en vez de andar preguntando????




Ya regresando, volvimos a pasar por el bello lago Mascardi, y más tarde por las costas del lago Gutiérrez antes de llegar a nuestro lugar y dar por finalizada esta excursión... Para terminar el día, a la nochecita nos fuimos al centro para comprar los regalos, recuerdos para la familia, cenamos y caminamos un poco ya que el clima lo permitía.




Final del viaje...


Con un día espléndido, mucho sol y algunas nubes comenzó el día de nuestra partida con destino a la jungla de cemento que es Buenos Aires... Al salir el ómnibus de la Terminal de Bariloche podíamos observar la belleza de esas montañas nevadas, de la blancura de la nieve y disfrutar del cielo azul.
Al fin las cumbres de los cerros se asomaron y se mostraron en todo su esplendor, como el cerro López, al cual no habíamos podido ver completamente porque siempre estaba tapado por las nubes... A ese maravilloso paisaje había que sumarle el color del lago, de un color azul muy intenso... Bariloche nos brindó lo mejor de sus vistas en esos momentos... De a poco nos fuimos alejando de la cordillera hasta que llegamos a la estepa, donde los paisajes ya perdían protagonismo, el que era ganado por los cielos, que al llegar el atardecer mostró sus mejores colores...
  
  
  
  








5 comentarios:

Aledys Ver dijo...

Recién me hago un tiempito para entrar a leer y mirar todas las fotos de este viaje, Patricia. Qué lindos recuerdos y qué hermosa está Bariloche. Todo el entorno es bellísimo!!
Te mando un beso y me puedo suscribir al blog como seguidora? No veo la opción...

Patricia Sgrignuoli dijo...

Gracias Eber... no sabía lo de los seguidores!!! Ya lo vi y agregué.
Gracias por tu comentario! Besos

karina.pontoriero@gmail.com dijo...

Como siempre, Pato!! increíbles las fotos!
Cuánta nieveee y cómo se disfruta cuando se ve un poco de azul en el cielo.
hermoso!

Josefina dijo...

Bariloche y la zona del lago es linda para visitar siempre. El cerro López está cerca de colonia Suiza y está copadísimo. Lago escondido está muy lindo, es muy tranquilo y sus aguas son más cálidas. El refugio Jakob es precioso, para llegar hay un caudaloso arroyo de aguas deliciosas, tábanos como siempre, pero bueno, son cosas que pasan.
Después del refugio (que está en una especie de valle, al lado del lago homónimo que es hermoso) se puede ir a la laguna de los témpanos, está ahí nomás.
También se puede ir a las islas tomándose esos catamaranes y surcando el precioso lago Nahuel Huapi. Es importante también, me parece, quedarse en un lindo lugar con un buen servicio. Las opciones de Hotel en Bariloche son excelentes. Cuando fui recibí el mejor servicio. ¡Saludos!

lambe goa dijo...

Me gusta mucho leer este blog, porque su blog es muy útil para mí
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