El primer sendero con el que nos encontramos cuando comenzamos a recorrer el Jardín Botánico de Lago Puelo es el denominado "LA VOZ DEL ARCE"... El arce no es un árbol autóctono de la región, pero están aquí porque hace unos 80 años atrás fueron traídos desde Europa y plantados como barrera contra el viento por la Familia Rietman que se afincó en este lugar.
Para ello se eligen los árboles según su estado, tamaño y por la competencia por la luz con las otras especies. Suelen elegirse los que tienen troncos más bien rectos, largos, con pocas ramificaciones, de 40 centímetros de diámetro y con la corteza sana.
La madera se corta luego en tablones que se dejan secar durante 4 años para evitar rajaduras. Los cortes radiales se aprovechan para hacer las tapas de los instrumentos y las láminas longitudinales de 2 milímetros para las fajas laterales.
De esa manera el problema de la invasión del arce sobre los bosques nativos hoy está controlado y se sigue trabajando en eso, plantando árboles nativos en el lugar...
En la próxima entrada conoceremos un poco más de la Familia Rietman...










